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AL PRINCIPIO DE LOS 70 La vida para muchos de nosotros estaba en un proceso de cambio. Aquellos con la suficiente edad como para acordarse, asentirán con añoranza al retroceder en la memoria hasta el final de las protestas contra la guerra de Vietnam, y cómo se fue apaciguando después el tambor revolucionario que latía en nuestras jóvenes venas... En ese momento se nos presentaron caminos polarizados ¿Nos conformaremos con el sistema, o seguiremos luchando para cambiar el mundo? La mayoría nos fuimos quemando porque lo del cambio se ponía muy difícil. Las drogas, que al principio nos “iluminaban”, acabaron traicionándonos, y la euforia inicial terminó en diversas adicciones potentes. Fue doloroso ver amigos acabar por sobredosis en algún espacio muy lejano, dejándonos atrás. ¿Será eso lo que nos espera también?

Yellow Deli '70
Yellow Deli '70

Por último, se extinguieron las comunas y aparecieron los trajes de corbata de los hombres de negocios...¡Prepárate para el gran “viaje” tecnológico de tu vida! Los hippies se estaban convirtiendo en millonarios…

Sin embargo, algunos "perdieron" ese tren y optaron por lo mejor de la esencia del movimiento de “Paz, Amor y Felicidad”, comenzando una nueva manera de vivir...

EN EL SURESTE PROFUNDO, donde crece el algodón y la vida es sencilla, surgió por aquel entonces el “Yellow Deli”… fenómeno que acabó tomando un curso que nunca habríamos imaginado...

Yellow Deli Chattanooga
Yellow Deli Chattanooga

Chattanooga, en Tenesse, fue la cuna del Yellow Deli, que abrió sus puertas en Mayo del 1973. Fue un éxito inmediato, un lugar donde encontrar comida sana en medio de una “cultura de pollo frito”. ¡Por fin había algo diferente! Allí servíamos ensaladas frescas de la huerta, sandwiches fantásticos, suculentas macedonias de frutas y postres caseros. Había algo en aquella atmósfera rústica y cálida que atraía como un imán a la gente.

Al final de nuestro menú -escrito a mano-, había una pregunta provocativa, y sincera: “Servimos el fruto del Espíritu...¿Por qué no lo pides?”.

El término “fruto del Espíritu” viene de un versículo de la Biblia que habla de que el amor, el gozo y la paz son el “fruto” de las vidas de aquellos que conocen a Dios.

El Yellow Deli era algo totalmente nuevo allí en el Sur, donde la “religión” se proclamaba con rigidez pero apenas se observaba,- aparte de las reuniones obligatorias de los domingos por las mañanas en diversos edificios, tanto grandes como pequeños. La idea de encontrar “fe” en un bonito café, en el que había gente que, por causa de su creencia, estaba feliz y llena de vida mientras servían comida integral, era algo alentador para la gente de aquella región, o al menos así decían...

El caso es que algo se había comunicado a nuestros corazones que produjo un cambio radical en nuestras vidas, así, la respuesta lógica fue que empezamos a trabajar juntos, sirviendo de todo corazón la mejor comida en el mejor ambiente. El “fruto del Espíritu” parecía brotar naturalmente de este buen árbol de creyentes felices trabajando juntos. Lo servíamos en nuestro Deli, pero “sin presión”, como una vivencia, si es que alguien quería “pedirlo”- y por supuesto, eran libres de pedirlo o no. ¡Uf!, sin presión, ¡qué alivio!.

Yellow Deli '70
Yellow Deli '70

Esta fue la intención de los corazones de Gene y Marsha Spriggs, junto con otros jóvenes que se habían unido a su causa, cuando abrieron el primer Yellow Deli en Mayo de 1973. Querían tener un lugar en el que gente de todo tipo pudiera venir y palpar una demostración viva del amor de Dios. Ellos tenían la esperanza de poder ser como la luz de un faro en medio de la oscuridad de la sociedad que les rodeaba, llena de problemas, una luz en medio de la tormenta. A nosotros nos parecía lo más normal que un Dios que es “AMOR” nos causara hacer eso (Dios es sólo (puro) amor…).

EN AQUEL ENTONCES, ÉRAMOS JÓVENES, apenas unos pocos, y no muy dotados, pero nuestro amor y el celo por esta nueva causa eran fuertes, y queríamos compartir este amor con todos los que vinieran. Estábamos convencidos de que este amor podía cambiar el mundo si la gente veía que era algo real, algo que se estaba viviendo diariamente.

La división y las rivalidades que habíamos visto en las iglesias cristianas en las que nos habíamos criado, nos habían decepcionado hasta el punto de no pensar que hubiera posibilidad de encontrar en ellas alguna esperanza. Y con el transcurso del tiempo, sentimos que dentro de ese sistema había algo que impedía a la gente tener el mismo celo desbordante que acabábamos de encontrar.

...Para nosotros había pistas evidentes en el nuevo Testamento que indican que la gente que ama los placeres del mundo no puede tener una devoción total a Su causa...Y nadie puede perseverar si no lo da todo, el 100%. “Ninguno que se alista como soldado se involucra en asuntos civiles...(2 Tim 2:4)”. Nosotros ya no estábamos interesados en mantener aquella vida civil carente de inspiración…

Así comenzó un nuevo “Movimiento”, algo nuevo que brotó fuera de la religión oficial conocida hasta entonces en aquella región. A aquellos que, por temor, pensaban que detrás de cualquier cosa nueva debía haber un mal motivo, nuestra causa enseguida les resultó sospechosa. Para los poderes establecidos, el uso de la palabra “secta” parecía un arma perfecta que podía desmantelar el movimiento y mandarnos de vuelta a los bancos de la iglesia. Aún así, el arma no les funcionó. Los únicos que se inquietaron por el uso de este término fueron las mismas masas mal informadas que habían sido responsables de otras atrocidades, tales como “El Juicio de Brujas de Salem” (Prov 17:4). Afortunadamente, en estos tiempos las personas son inocentes hasta que no se demuestre lo contrario, y finalmente, todas las cosas malas que la gente decía de nuestro Movimiento resultaron no ser ciertas; y la vida siguió...y siguió...y siguió…

Una nación
Una nación

AHORA, 40 AÑOS MÁS TARDE somos una fuerza con mucha más sustancia. Vivimos en 12 áreas geográficas diferentes, repartidos por varios países del planeta. Ahora somos “Doce Tribus”. No obstante, aún somos pequeños, comparados con el gigantesco “Defecto Fatal” del ser humano contra el cual nos hemos determinado a luchar en esta vida, el defecto “fatal” que ha mantenido a los seres humanos reprimidos, divididos y básicamente muertos a lo largo de la historia.

Este defecto es el egoísmo, con sus múltiples manifestaciones: avaricia, celos, envidia, lucha, hostilidad, derramamiento de sangre... todas las cosas que impiden a los seres humanos ser amigos. Sus feos tentáculos llegan hasta el último rincón de nuestras vidas: matrimonios, guarderías, lugares de trabajo...y por supuesto, a gran escala provocan guerras, bombas atómicas, contaminación masiva mundial...Nuestra pequeña vida de amor es tan solo una pequeña llamita ante tan gran enemigo.

Así que esta historia es mas bien como una conspiración de tipo “David y Goliat”; pero aún así, nosotros como pueblo estamos determinados a perseverar en esta batalla hasta nuestro último aliento...y creemos que el pequeño David ganará.

ESTA ES LA HISTORIA de las Doce Tribus, y del Yellow Deli que comenzó hace tanto tiempo...Y para aquellos que acabamos de conocer por primera vez, os ofrecemos una mano amiga, de todo corazón. Deseamos que disfrutéis percibiendo algo de la visión que nos ha hecho ser una sociedad totalmente co-operativa a la hora de llevar nuestros “Yellow Delis” y todos nuestros negocios juntos, sin la traba de la ambición personal. Todos nuestros negocios son de propiedad común, y llevamos nuestra contabilidad muy cuidadosamente, para que el gobierno y cualquier persona pueda ver que vivimos esta vida sinceramente, sin que nadie obtenga ningún beneficio personal mayor que el de su compañero dentro de nuestras comunidades. De hecho, estamos dedicados a esta causa.

Muchos han venido y se han ido a lo largo de los años...Muchos se marchan cuando se enfrentan con la dificultad de perseverar en este propósito tan desinteresado. Para los que quedamos, y no dudamos en seguir aquí, el Amor es nuestra casa…

Y la tuya, ¿cuál es?